«Que mirá Bobo, andá pa’lla»

La frase del año. La dijo Messi tras eliminar a Paises Bajos, y cuando un jugador rival se habia acercado al idolo mundial tras la victoria de nuestra selección. La frase tomó relevancia y se convirtió en la mejor de todo el 2022. La dijo Messi, lo hizo Messi, y el fútbol le trajo la gran alegría al pueblo argentino.

Pero antes del mundial habia un pais, habia hechos y una dura realidad. Fue un año flojo. No fue político, pero se pareció demasiado. Hubo un nivel paupérrimo de dirigentes con ganas de cambiar las cosas. Fernandez y el gobierno nacional no pudieron cambiarle el tono a la economía, pero desde la oposición se vio muy poco interes para ayudar. Pasó todo lo que uno imagina, o espera de un año político. Fue la antesala. Lamentablemente entre tantas idas y vueltas, dimes y diretes, se hizo muy poco desde los dos bandos.

Realmente enumerar cosas positivas en el ámbito nacional no se las encuentra fácil. Todos los anuncios que se hicieron fueron tardíos. Hubo 3 ministros de economía en pocas semanas, hasta que llego Massa para aliviar el clamor de los mercados y del FMI. Igualmente el dolar blue cerró a $ 346. La economía esta muy vapuleada, pero quienes quieren gobernar diagnostican, dicen lo mismo que sabemos todos, pero jamás proponen que se tiene que hacer. El único que lo dice es Milei, habla de dolarizar todo, pero a algunos sectores izquierdistas los espanta. Pero dice algo. Del resto poco y nada. Pero el pais trasunta un periodo de letargo pasmoso. La pandemia no lo hizo mejor, todo lo contrario, lo empeoró. La gente esta triste e intolerante. Cuando se trabaja para comer, y no se puede usar el sudor de la frente para mejorar las condiciones de vida de la familia, hay algo que está muy mal. Y eso es lo que pasa.

Ceres y la provincia no son otro pais, estamos en el mismo mapa. Es dificil despegarse de la realidad imperante. Llegaron los bonos del historico pago de la deuda. Se destinaron a cada municipio y comuna de lo que le correspondia. Nadie habló más nada de esto. Fue un logro importante por la cual se fue varias veces a la corte. La provincia trasuntó un año activo, por lo menos más activo que los dos años anteriores ganados por la pandemia. Pero quedó la sensación que algunos recibieron más que otros. Hace pocos días atrás, un dirigente del departamento San Cristobal se comparó con otros, y denotó las desventajas. Igualmente el convenio de $ 48 mil millones para construir el acueducto desde San Javier hasta Tostado, pasando por San Cristobal y Ceres, compensa muchas cosas. La ruta 39 es otra obra que Perotti sacará a relucir en su discurso del 1 de mayo del 2023, en su ultimo discurso ante la legislatura como gobernador.

Ceres discutió mucho la falta de apoyo provincial para varios proyectos. Todo cambió desde aquella venida del ministro Corach. Allí se aceleraron varios trámites que dormían el sueño eterno. Hace algunos días atrás, la Intendente de Ceres enumeraba obras hechas, y las que quedaron en el tintero. De esas que quedaron en el tintero, algunas están en un escritorio de la provincia. Probablemente en el 2023 el año electoral acelere esas gestiones.

Pero Ceres no pudo quedarse al margen de la realidad. El desempleo creció, y el municipio fue una de las entidades que albergó más empleados para dar mano de obra. No deberia ser asi, pero lo es, y pasó siempre. Ceres no seducirá a ninguna empresa fabril, hasta que tenga todos los servicios como acueducto, cloacas, gas natural en su parque industrial, y un relleno sanitario. Sin esos elementos, nadie se instalará acá para producir nada. La mayor cantidad de mano de obra la ofrece el empleo público, y el comercio minorista. No hay otra forma de conseguir trabajo. Si esta tendencia no cambia dificilmente Ceres evite el desarraigo al que está expuesto desde siempre.

Se hizo mucho, tras dos años de gestiones que se durmieron con la pandemia. Se empezaron a realizar obras mas grandes que otras, pero se espera un 2023 más alentador, y con mas fortaleza desde los apoyos centrales. Será tiempo de que todos quienes puedan llegar hasta las mesas de decisiones ayuden para que no todo solo sean lindas intenciones. Cuando se tiene poder de fuego, se lo demuestra en el campo de batalla. Por ahora el gobierno local, espera guiños para poder avanzar en su plan de trabajo. Hay ganas de hacerlo, pero se depende mucho de las decisiones de los que están más arriba en la escalera.

Por un 2023 mejor, con el deseo de que se cumplan los anhelos de ustedes, nuestros fieles lectores, y no todo un año solo se cierre a la frase de un futbolista, «andá pa’lla bobo».

HASTA EL AÑO QUE VIENE. MARTIN FARIAS.

 

 

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