El Gobierno nacional avanza con una nueva reducción de las retenciones al agro y ya se conocieron las primeras estimaciones sobre el impacto fiscal que tendrá la medida, tanto para las cuentas públicas como para los productores rurales. La decisión, anunciada días atrás por el presidente Javier Milei, busca mejorar la rentabilidad del sector y sostener el nivel de siembra e inversión en la próxima campaña agrícola.
Según estiman la rebaja de derechos de exportación implicará una menor recaudación para el Estado, aunque desde el Gobierno consideran que el impacto podrá compensarse parcialmente con un mayor volumen exportador y más actividad económica vinculada al campo.
La medida establece que las retenciones al trigo y la cebada bajarán del 7,5% al 5,5% desde junio. Además, el esquema contempla una reducción gradual para la soja a partir de enero de 2027, “entre 0,25 y 0,5% por mes”, dependiendo de la evolución de la recaudación fiscal.
De acuerdo con estimaciones privadas citadas en la publicación, la rebaja mejorará de manera directa la capacidad de pago de los productores agropecuarios, especialmente en regiones donde los márgenes venían siendo ajustados por el aumento de costos y la presión tributaria. En algunos casos, la mejora en la rentabilidad podría representar entre USD 38 y USD 76 por hectárea.
El propio presidente había defendido la decisión durante el aniversario de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, donde sostuvo que el objetivo es “reducir la presión sobre la producción” y estimular la generación de divisas.
Desde el sector agropecuario, las entidades rurales valoraron el anuncio aunque insistieron en que el objetivo final debe ser la eliminación total de los derechos de exportación. El presidente de la Sociedad Rural Argentina afirmó: “Las retenciones tienen que ser cero”.
Especialistas remarcan que el costo fiscal inmediato podría ser importante, aunque existen antecedentes recientes que muestran que una menor carga impositiva sobre el agro derivó en mayores exportaciones y en un aumento de la actividad económica regional. Estudios privados proyectan incluso que una reducción sostenida de retenciones podría incrementar la producción granaria argentina en los próximos años y generar miles de millones de dólares adicionales en exportaciones.
En paralelo, el Gobierno apuesta a que la campaña agrícola 2026 tenga cifras récord. Días atrás se informó que la cosecha alcanzaría un máximo histórico de 163 millones de toneladas, en un contexto donde el agro continúa siendo uno de los principales generadores de divisas del país.




