El Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumuló un alza del 16,8% en el primer semestre del año y un 33,5% en términos interanuales. Es el registro mensual más bajo en diez meses.
El proceso de desaceleración de los precios en la Argentina sumó un nuevo hito. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó esta tarde que la inflación de junio fue del 1,9%, consolidando la tendencia a la baja por tercer mes consecutivo. El registro representa una disminución de 0,2 puntos porcentuales en comparación con el 2,1% medido en mayo, convirtiéndose en la variación mensual más baja desde agosto de 2025.
Con este resultado, el primer semestre del año cierra con una inflación acumulada del 16,8%, mientras que la variación interanual —el acumulado de los últimos doce meses— se ubicó en el 33,5%.
Alivio en alimentos y festejo en el Palacio de Hacienda
Poco después de conocerse el informe oficial, el ministro de Economía, Luis Caputo, celebró el dato a través de sus redes sociales, destacando la solidez de la tendencia: “La variación del nivel general fue la más baja desde agosto de 2025, en tanto la inflación núcleo fue la menor desde julio del año pasado”, señaló.
El funcionario hizo especial hincapié en el comportamiento de dos rubros clave para el bolsillo de los hogares: Alimentos y bebidas no alcohólicas, que registró una suba de apenas el 1,3%, y Prendas de vestir y calzado, que aumentó un 0,4% en el mes (acumulando un 11,9% interanual).
El análisis de los números: la inflación «núcleo» da señales positivas
La estructura detrás de este 1,9% aporta optimismo de cara al segundo semestre:
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Inflación Núcleo (Core): Se posicionó en un 1,6% (por debajo del 1,9% registrado en mayo). Al no contemplar variaciones estacionales ni tarifas reguladas, este indicador es clave porque refleja el ritmo real y de fondo de los precios de la economía.
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Precios Regulados: Subieron un 2,3%, empujados principalmente por incrementos en el transporte público y tarifas de electricidad.
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Precios Estacionales: Registraron un alza del 3,4%, impulsados de manera puntual por los servicios turísticos y las verduras, mientras que las frutas mostraron un retroceso.
En cuanto a las divisiones que más subieron, Recreación y cultura lideró el indicador mensual con un alza del 4,2% debido al encarecimiento de los paquetes turísticos de cara a las vacaciones. Le siguió el rubro de Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles con un 3,3%. En el otro extremo, Comunicaciones (0,9%) y Textil (0,4%) se mantuvieron prácticamente planchados.
Disparidad regional y el arrastre de los alquileres
La dinámica de precios mostró diferencias según la geografía del país. En las regiones Pampeana, Noroeste y Cuyo, el principal factor de presión fue la comida, puntualmente las verduras y los panificados.
Sin embargo, en el Gran Buenos Aires (GBA), el Noreste y la Patagonia, el rubro habitacional (servicios públicos y alquileres) tuvo la mayor incidencia. Particularmente en el GBA, las expensas impactaron con fuerza debido al pago de sumas no remunerativas y adicionales otorgados a los encargados de edificios.
Este escenario nacional sintoniza con el indicador porteño, donde la Ciudad de Buenos Aires (CABA) ya había reportado previamente una inflación del 1,8% para el mismo período.
Qué esperan los economistas para el semestre que arranca
Para los analistas del sector privado, el resultado de junio representa una «sorpresa desinflacionaria», dado que el consenso del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) proyectaba un índice clavado en el 2%.
«La composición del IPC deja una señal muy positiva hacia adelante», evaluó Santiago Casas, economista jefe de Ecoanalytics, quien proyecta que el equilibrio fiscal y una política monetaria contractiva mantendrán el sendero de convergencia hacia la baja en los próximos meses, permitiendo una paulatina recomposición del salario real y del consumo interno.
Por su parte, Eric Ritondale (economista jefe de Puente) coincidió en que la tendencia bajista continuará bajo el anclaje del tipo de cambio y las compras de reservas del Banco Central, aunque advirtió que «la trayectoria mensual no presentará un comportamiento lineal» debido a los pendientes reajustes de tarifas y la estacionalidad propia de los próximos meses.




