La sorpresiva salida de la abogada Yanina Windey del Gobierno de la ciudad de Ceres abrió una serie de interrogantes dentro de una de las áreas más sensibles de la administración municipal. Hasta el momento, no hubo anuncios oficiales que expliquen los motivos de su alejamiento del Juzgado de Faltas, ni tampoco confirmaciones formales sobre quién ocupará ese lugar.
Sin embargo, desde los pasillos del propio Juzgado comenzaron a surgir versiones que hablan de una relación política y laboral que se habría ido deteriorando con el correr de los meses. Incluso, distintas fuentes señalaron que Windey ya se encontraba prácticamente alejada de varias de las actividades que impulsaban de manera conjunta el Juzgado de Faltas y la Policía Municipal.
El área en cuestión no es menor dentro de la estructura municipal. Tanto la Policía Municipal como el Juzgado de Faltas trabajan bajo la órbita del secretario de Gobierno Federico Uberti, quien además cuenta con experiencia en ese sector tras haberse desempeñado anteriormente como juez de faltas.
En medio del hermetismo oficial, otro nombre comenzó a sonar con fuerza para reemplazar a Windey. Se trata del abogado Renzo Martoglio, quien, según trascendió, habría sido elegido para asumir la conducción del área. No obstante, hasta el momento su designación no fue ratificada oficialmente.
La posible llegada de Martoglio también genera expectativa debido a que nunca antes ocupó cargos políticos ni tuvo participación dentro de un Juzgado de Faltas, por lo que su desembarco representaría un cambio importante en la conducción del organismo.
El alejamiento de Windey también despertó interrogantes en el plano político. La dirigente milita dentro de la Unión Cívica Radical de Ceres, aunque desde el seno partidario tampoco hubo expresiones públicas respecto a su continuidad dentro del espacio o sobre el rol que podría asumir de ahora en adelante.
Mientras tanto, lo que sí trascendió es que la abogada continuaría ligada a la función pública, ya que estaría próxima a asumir responsabilidades en el área de tránsito de la localidad de Hersilia.
Por ahora, el silencio oficial domina una situación que, lejos de pasar inadvertida, genera comentarios y especulaciones tanto dentro del ámbito político como en los propios sectores vinculados al control urbano y al funcionamiento del municipio.




