Octavio Uberti, referente de la subcomisión de pádel del Club Central Argentino Olímpico de Ceres, analizó el presente de la disciplina en la región. Destacó el estallido de jugadores tras la pandemia, explicó cómo funciona el complejo sistema de categorización y se refirió a la falta de comunicación oficial en los torneos provinciales.
El pádel vive una segunda edad de oro en la Argentina, y el norte santafesino no es la excepción. Lo que comenzó como una actividad recreativa para un puñado de entusiastas se transformó en un fenómeno social y deportivo que moviliza a cientos de personas cada fin de semana. Para comprender esta realidad, Octavio Uberti, responsable del pádel en el Club Central Argentino Olímpico (CCAO) de Ceres, dialogó en una extensa entrevista radial sobre el crecimiento local, la estructura institucional y los mitos de un deporte en constante evolución.
La Copa Santa Fe y el «eslabón perdido» de la comunicación
Uno de los detonantes de la charla fue la reciente disputa de la Copa Santa Fe en la capital provincial, un torneo de gran magnitud del cual los clubes y jugadores del departamento San Cristóbal y zonas aledañas prácticamente no recibieron información.
«Por esta zona no llegó mucha información, no tuvimos nada. Me enteré de forma personal por seguir en redes sociales a chicos que juegan y vi que se armaron canchas en la Estación Belgrano. Pero datos concretos de inscripciones o de quiénes podían jugar, absolutamente nada», explicó Uberti.
El dirigente atribuyó este cortocircuito a que la estructura institucional del pádel santafesino todavía está en una etapa muy temprana. Si bien a nivel nacional la Asociación de Pádel Argentino (APA) es la única entidad oficial reconocida, a nivel provincial la Asociación de Pádel de Santa Fe se fundó recién en 2024, concentrando sus primeros torneos en Santa Fe Capital y sumando recientemente a Rosario. «Todo lo que es oficial en la provincia está muy verde, en pleno crecimiento. Puede haber fallado la comunicación simplemente porque somos totalmente nuevos en esto y no sabían cómo llegar a nosotros», argumentó con autocrítica y comprensión.
El nivel local y la realidad competitiva
Al ser consultado sobre si la región norte cuenta con nivel para afrontar esas competencias de primera o segunda categoría, Uberti fue realista: el grueso de los jugadores locales compite en niveles intermedios o iniciales.
Actualmente, el máximo exponente de la ciudad es Luciano Antonich, un jugador de tercera categoría que muchas veces debe buscar competencia fuerte en localidades como Morteros, Rafaela o Sunchales, debido a que en la liga local no abunda ese rodaje. Salvo excepciones individuales en Tostado, Villa Minetti, Villa Trinidad o San Guillermo, el mapa del pádel competitivo de elite todavía se concentra en el centro y sur provincial (Rafaela, Coronda, Rosario y Santa Fe)
¿Cómo se mide el nivel? La polémica de las categorizaciones
Uno de los puntos más controversiales del deporte es cómo se define si un jugador es de 7ª, 6ª o 5ª categoría. Uberti reveló que el sistema actual arrastra una metodología de la década de 1990 que nunca se modernizó. En el ámbito oficial, son los «árbitros fiscales» quienes observan un puñado de golpes en un torneo y tienen la facultad de descalificar a un jugador si consideran que su nivel supera la categoría en la que se anotó.
Sin embargo, a nivel local la realidad es distinta:
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Una liga autogestionada: La liga que se desarrolla en Central de Ceres es de carácter privado y no está afiliada formalmente a la Federación Provincial.
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Criterio propio: Ante la falta de fiscales oficiales, es la propia subcomisión del club la que evalúa «a ojo» y en base a la experiencia de juego para armar zonas parejas y justas.
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El espejo donde mirarse: Uberti destacó que la competencia oficial más cercana y organizada bajo un formato similar al básquetbol está en Morteros (la Liga APC), la cual cuenta con clubes de Suardi, Porteña, Brinkmann y La Paquita, y dispone de cuatro fiscales propios.
De 10 amigos a torneos de 70 parejas
El crecimiento del pádel en Ceres explotó tras la salida de la pandemia, al ser uno de los primeros deportes permitidos por jugarse al aire libre y con pocos participantes. Uberti, que proviene del básquetbol, recordó que cuando iniciaron la subcomisión en el CCAO en el año 2022, el grupo local apenas superaba la decena de jugadores estables.
Hoy, el panorama es radicalmente opuesto:
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Los torneos organizados por Central promedian las 70 parejas inscriptas, atrayendo a competidores de Tostado, San Cristóbal, Rufino, Villa Trinidad y Selva.
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El club se consolidó como el «epicentro competitivo» de la ciudad, articulando calendarios cada 15 días en perfecta sintonía con los complejos privados locales (como Kaku, Molino o Match Point) para no superponer fechas.
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La categoría Séptima (tanto en damas como en caballeros) es la más populosa, reflejando el fenómeno masivo y social de gente adulta que encuentra en el pádel un escape de la rutina y un espacio de salud.
El sistema de juego local y la acción de la semana
Para suplir la falta de un volumen masivo de jugadores en las categorías más altas, el club implementó con éxito las categorías de «Suma». El esquema actual de la liga contempla seis categorías puras (8ª, 7ª, 6ª y 5ª en hombres; 8ª y 7ª en damas) y dos categorías integradas: Suma 9 masculino y Suma 12 femenino . En estas últimas, las parejas fusionan sus niveles (por ejemplo, un jugador de 4ª con uno de 5ª) para equilibrar los partidos .
Precisamente, Uberti confirmó el inicio del torneo de Suma 9, la categoría más alta que hoy se disputa en la ciudad de Ceres, y que se jugará entre semana para no entorpecer los calendarios externos de los jugadores y respetar el fin de semana del Día del Padre. En este cuadro compiten los siete jugadores locales catalogados en 4ª (Castoldi, Cravero, Crat, Cantone, Leuchuk, Rodríguez y el propio Uberti, quien hace dupla con Yamil Barrera), prometiendo un gran espectáculo en las canchas de Central.
«Estamos en pleno crecimiento y tenemos muchísimo por aprender. Seguramente hacemos más cosas mal de las que hacemos bien, pero le ponemos el corazón para hacerle un bien al deporte y a la comunidad, logrando que esto siga siendo un espacio social donde cada vez más gente sea bienvenida» concluyó Uberti.




