Las intensas precipitaciones registradas en las últimas horas generaron complicaciones en el norte de la provincia de Santa Fe y zonas del sur de Santiago del Estero, con acumulados que en algunos casos superaron ampliamente los valores habituales para esta época del año.
En la ciudad de Ceres, se registraron 130 milímetros en apenas 36 horas, convirtiéndose en el evento de lluvia más importante en lo que va del año 2026. Las condiciones climáticas obligaron a un monitoreo constante por parte de las autoridades locales en desagues y canales de la ciudad.
El panorama se vuelve aún más complejo al observar lo ocurrido en otras localidades de la región. En Tostado, cabecera del departamento 9 de Julio, las precipitaciones alcanzaron los 170 milímetros, lo que derivó en el ingreso de agua en viviendas y la necesidad de asistir a varias familias afectadas.
Por su parte, en San Cristóbal también se registraron 130 milímetros, generando inconvenientes en distintos barrios donde se desplegaron operativos de emergencia con la colocación de bolsas de arena para contener el avance del agua.
Sin embargo, los registros más extremos se dieron en localidades del sur santiagueño y sectores del propio departamento 9 de Julio, donde las lluvias superaron los 200 milímetros, evidenciando la magnitud del fenómeno climático.
Las autoridades coinciden en que se trató de un evento de precipitaciones excesivas, con acumulaciones intensas en cortos períodos de tiempo, lo que dificulta el escurrimiento y agrava el impacto en zonas urbanas y rurales.
El escenario genera preocupación de cara a los próximos días, ya que los pronósticos meteorológicos no son alentadores. Se anticipan nuevas condiciones de inestabilidad y posibles lluvias para el fin de semana, lo que podría agravar la situación en regiones que aún no logran recuperarse del temporal.
Mientras tanto, continúan los trabajos de asistencia, monitoreo y prevención, en un contexto donde el clima vuelve a poner en alerta a toda la región.




