El fondo de obras menores sumará a Rosario y Santa Fe. El Senador Michlig, jefe de la bancada oficialista en el Senado, sentenció “es un acto de estricta justicia”. Rosario y Santa fe estaban afuera del aporte de estos fondos por cobrar en tiempo de bondades abultadas sumas del conocido fondo del conurbano bonaerense. Pero este conocido fondo fue derogado a la hora de firmarse el pacto fiscal. Para que Rosario y Santa fe cobren obras menores habrá que agrandar el importe de los recursos disponibles. Eso estará en debate, pero otro cuestión que en muchas oportunidades se la presentó como un excepción, pero que se viene renovando año tras año es el uso del 50% de los fondos explicitamente asignados a compra de maquinarias y construir obras. Esa excepción, acompañada por todos los legisladores sean del partido que sean, es que el 50% del total que se le asigna a los 58 municipios y las 308 comunas de la provincia sean usados para “gastos corrientes”. En varias oportunidades el Senador Michlig defendió esta excepción que ya se ha transformada en crónica porque los fondos desde el 2009 ya asumen que la mitad de los mismos pueden ser usados por las autoridades municipales o comunales como gastos corrientes. En el 2009, la primera excepción la mayoria de los distritos comunales y municipales estaban “incendiados” porque el pais andaba a la deriva, y los gastos, mal gastados, en campañas políticas de poca monta, hicieron pedazos las arcas de los municipios. Pero aquel 2009 marcó la primera excepción, y después siguieron año tras año, hasta este 2018, donde seguramente se volverá aprobar esa enmienda. Los malos manejos administrativos en cada municipio o comuna se apaciguan con ese 50%, claro que en algunos es como una curita para un enfermo terminal. Pero la cuestión se puso fea este año. Los fondos de coparticipación nacional se acotaron, y la plata escasea, incluso hay municipios que cobran menos por impuestos locales porque la gente entró en mora. Aunque no debería existir la posibilidad que los municipios y comunas usen ese 50% en gastos corrientes, los legisladores provinciales seguramente votarán nuevamente la excepción, y los intendentes mal gastadores y los otros, respirarán aliviados.

Compartir