En el marco del Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama (19 de octubre), la médica tocoginecóloga Vanessa Bustos visitó los estudios televisivos para brindar detalles clave sobre prevención, factores de riesgo y tratamientos actuales en el «Mes Rosa». Durante la entrevista, la especialista remarcó que la detección temprana es fundamental para salvar vidas y garantizar una óptima calidad de vida.
Estadísticas alarmantes y la importancia del screening
A nivel mundial, se registran aproximadamente 2,4 millones de casos de cáncer de mama, de los cuales cerca de 700.000 terminan en fallecimientos. En Argentina, la cifra asciende a unos 22.000 casos anuales con un saldo de aproximadamente 6.100 muertes. Estadísticamente, una de cada ocho mujeres desarrollará esta enfermedad a lo largo de su vida.
Ante este escenario, la mamografía se posiciona como el principal método de screening. La recomendación médica de la Sociedad Argentina de Mastología indica realizarla todos los años a partir de los 40 años, combinada con una ecografía mamaria. No obstante, en pacientes con antecedentes familiares directos (madre, hermana o hija), los controles deben iniciarse diez años antes de la edad en que se diagnosticó al familiar.
Factores de riesgo y signos de alerta
Entre los factores que pueden influir en el desarrollo de la patología se encuentran la edad (a partir de los 40), la obesidad, la menopausia tardía, la menarca temprana y la exposición previa a radioterapia.
Asimismo, Bustos instó a prestar especial atención a los síntomas visibles y palpables:
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Cambios físicos: Modificaciones en la forma o el tamaño de la mama.
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Secreciones: Aparición de líquido por el pezón, especialmente si es de características sanguinolentas.
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Alteraciones en el pezón: Retracción o hundimiento del pezón hacia el interior.
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Nódulos: Aparición de bultos tanto en la zona mamaria como en la axila, los cuales requieren consulta médica inmediata.
Autopalpación y casos especiales
La autopalpación mamaria se aconseja a partir de los 20 años. La especialista recomendó realizarla una vez al mes, esperando preferentemente que transcurran los primeros siete días posteriores a la menstruación para evitar confusiones debidas a la sensibilidad y al aumento temporal del tejido glandular.
Consultada sobre casos en edades tempranas, la profesional advirtió que si bien la mayoría de los tumores son esporádicos (y un porcentaje menor, entre el 5% y 10%, es de carácter hereditario), existen situaciones agresivas en mujeres jóvenes que requieren estudios genéticos específicos. Además, recordó que el cáncer de mama en hombres representa el 1% de los casos, señalando que los varones a menudo demoran la consulta por vergüenza, lo que agrava la evolución del cuadro.
Prevención integral en la consulta ginecológica
Bustos enfatizó que los avances tecnológicos y terapéuticos han evolucionado significativamente, por lo que un diagnóstico de cáncer ya no es sinónimo de muerte si se detecta a tiempo. Sin embargo, lamentó que muchas mujeres posterguen sus controles por temor, cuestiones laborales o responsabilidades familiares.
Finalmente, la médica recordó que la visita al tocoginecólogo no solo abarca la mamografía, sino un control integral que incluye la realización del Papanicolau (PAP), laboratorios completos y la evaluación de infecciones de transmisión sexual, destacando un incremento preocupante en los casos de sífilis diagnosticados durante los últimos dos años.
Nota de redacción: En la región, la Dra. Vanessa Bustos atiende en la Clínica Matday y los Policonsultorios San Roque en Ceres, además del hospital local, sumando actividades en el Sanatorio Diagnóstico y el Hospital Jaime Ferré.




