El Servicio Meteorológico Nacional dio a conocer su último informe de pronóstico climático trimestral para los meses de septiembre, octubre y noviembre, es decir para el período de la llegada de la primavera en el país. De este se desprende que para nuestra área, debido al fenómeno del “Niño”, se esperan abundantes lluvias y altas temperaturas.

El organismo explicó que hay un 70 por ciento de probabilidades de que se produzca el fenómeno de El Niño durante la primavera, alertando que los impactos “pueden ser muy severos”. De hecho, lo comparó con las inundaciones ocurridas en 2015 y 2016, que afectaron a grandes zonas del país.

Los efectos llegarían durante este mes de septiembre y elaboraron una serie de advertencias porque aseguran que El Niño “dará que hablar”. Si bien no impactará sobre toda la Argentina, sus efectos suelen alcanzar el litoral y el centro-este del país, por lo que Santa Fe queda dentro de ese margen.

En cuanto a las precipitaciones informó que la mayor probabilidad de ocurrencia superior a la normal será sobre la región Litoral, Santa Fe, Formosa, Chaco, este de Salta, norte y este de Buenos Aires; normal o superior a la normal sobre el sudoeste de Buenos Aires, La Pampa y Córdoba; y normal sobre las provincias del NOA, este y sur de Patagonia; normal o inferior a la normal sobre Cuyo y oeste de Patagonia.

En cuanto a las temperaturas, la mayor probabilidad de ocurrencia superior a la normal o normal se dará sobre el NOA, Cuyo, provincias del norte del país, Litoral, Santa Fe y Córdoba; normal o superior a la normal sobre Buenos Aires, La Pampa y este de Patagonia; normal sobre el oeste de Patagonia; inferior a la normal o normal sobre el sur de Patagonia.

Siete datos para entender el fenómeno del Niño

Para conocer un poco más del fenómeno, el SMN dio a conocer algunos datos claves para que se comprenda este particular fenómeno.

• Según el Boletín El Niño/La Niña hoy de la OMM, la probabilidad de que se produzca un episodio de El Niño de aquí a finales de la primavera 2018 es del 70%.

• Ocurre cuando el agua del Océano Pacífico ecuatorial aumenta su temperatura, se extiende hasta el continente americano y llega hasta las costas de Perú.

• El Niño se inicia cuando el calentamiento del agua iguala o supera en 0,5 °C a las temperaturas normales, durante cinco meses consecutivos.

• El agua caliente actúa como una gran hornalla que calienta el aire y aumenta la evaporación. La energía agregada a la atmósfera altera la circulación del aire en todo el mundo

• Es una variabilidad climática natural con efectos que pueden durar varios meses o pocos años. Combinado con otras oscilaciones, su impacto puede potenciarse o atenuarse.

• Es un fenómeno variable que no tiene un ciclo definido. Históricamente, su aparición se observa en períodos que van entre dos y siete años.

• El Niño puede modificar el comportamiento de la temperatura y de las lluvias, pero generalmente los impactos no se observan en todo el país. Sus efectos son frecuentes en el litoral y centro-este de Argentina

Compartir