Tras las declaraciones de Javier Milei en España y el avance de la causa judicial, tanto el sector de Karina Milei como el de Santiago Caputo ven la continuidad del jefe de Gabinete como un «costo altísimo». El nombre de Diego Santilli pica en punta como posible reemplazante.
Lo que hace unas semanas eran rumores aislados, hoy se transformó en un secreto a voces en los pasillos de la Casa Rosada: la continuidad de Manuel Adorni al frente de la Jefatura de Gabinete pende de un hilo. Fuentes oficiales y asesores de distintas terminales del oficialismo coinciden en que el funcionario está «fuertemente debilitado» y que su ciclo en el Gobierno ingresó en una cuenta regresiva que podría resolverse este mismo fin de semana.
La presión sobre Adorni se aceleró drásticamente en las últimas horas debido a dos factores determinantes: el frente judicial que lidera el fiscal federal Gerardo Pollicita —quien lo llamaría a indagatoria en el corto plazo por presunto enriquecimiento ilícito— y el impacto político que esto genera en las negociaciones parlamentarias. Aunque el oficialismo logró esquivar el pedido de interpelación en el Congreso durante la última semana, puertas adentro reconocen que sostenerlo implica un costo político cada vez más difícil de pagar de cara al vínculo con los bloques aliados.
El detonante de Milei y las nuevas revelaciones
El quiebre definitivo comenzó a gestarse desde el exterior. Durante su gira por España, el presidente Javier Milei lanzó una advertencia contundente al declarar que echará «de una patada» al jefe de Gabinete si la Justicia llega a procesarlo. Aunque en el entorno del mandatario aclaran que «a Javier no le gusta que le impongan los tiempos», sus dichos marcaron un cambio de postura sustancial que habilitó la discusión interna por el recambio.
Para colmo de males, el desgaste de Adorni sumó un nuevo capítulo polémico tras una revelación periodística del diario La Nación. Se constató que el funcionario adquirió en 2025 un monitor gamer y proyectores de videojuegos por un valor superior a los 5,8 millones de pesos. El dato llamativo es que, si bien utilizó su cuenta personal de Mercado Libre, la compra se habría financiado con tarjetas de crédito pertenecientes a dos suboficiales que trabajaban bajo su órbita, sumando un nuevo flanco de sospecha en medio de las investigaciones.
El «operativo clamor» por Diego Santilli
A pesar de que el entorno de Adorni niega que vaya a presentar la renuncia de forma inminente, sus funciones se vieron visiblemente recortadas. Muestra de ello fue el reciente desplazamiento de su rol de vocero y la irrupción pública de Adrián Ravier en las conferencias de prensa de la Casa Rosada, una decisión tomada para blindar al Gobierno mientras avanza la causa penal.
Con este escenario de salida latente, las miradas se posan en el regreso de Javier Milei al país este sábado. Diversos alfiles del Gobierno planean reunirse con él en la Quinta de Olivos para acercarle nombres para la transición. El candidato que genera mayor consenso unánime entre los sectores comandados por Karina Milei y el asesor Santiago Caputo es el actual ministro del Interior, Diego Santilli.
Según trascendió, Santilli es visto como el «equilibrio perfecto» para la interna oficialista: goza de la máxima confianza de la secretaria general de la Presidencia por su gestión con los gobernadores y, a la vez, mantiene un diálogo fluido con el resto de las facciones libertarias y los partidos aliados. No obstante, en la mesa chica de los Milei no descartan que, en caso de no avanzar lo de Santilli para no desproteger el Ministerio del Interior, la solución definitiva termine siendo un «tapado» que mantenga el factor sorpresa que tanto le gusta al Presidente.




