En entrevista con La MAX Stream Radio 95.5, la farmacéutica Gisela Barrios analizó el impacto del traspaso de fármacos a la condición de venta libre. Explicó que la pérdida de cobertura por obras sociales incompleta los tratamientos médicos, advirtió sobre las interacciones peligrosas y remarcó la importancia del asesoramiento profesional.
En diálogo con la radio La MAX Stream Radio 95.5, la referente y profesional farmacéutica de Ceres, Gisela Barrios, expresó una profunda preocupación del sector ante las medidas impulsadas para ampliar el listado de medicamentos de venta libre y desregular su comercialización.
Según la especialista, la idea gubernamental de que la medida abaratará costos por un aumento en la oferta choca contra la realidad del paciente. «El gobierno piensa que con esta desregulación va a aumentar la demanda y debería disminuir el precio, y no es así. Lo que está disminuyendo es que la gente no está cumpliendo con el tratamiento que necesita», sostuvo.
El impacto económico en los pacientes y el abandono de tratamientos
Barrios explicó que el principal perjuicio al pasar un fármaco de la condición de venta bajo receta a venta libre es que las obras sociales dejan de otorgarles cobertura o descuento.
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Abandono o fraccionamiento: Al perder el descuento (que suele ser del 40% o 50%), el afiliado debe abonar el valor total. Esto genera que los pacientes, especialmente adultos mayores o sectores vulnerables, no adquieran la caja completa y soliciten sólo blisteres sueltos, dejando inconcluso el tratamiento prescrito.
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Genéricos vs. marcas: La farmacéutica aclaró que los genéricos y los productos de marca comercial comparten exactamente la misma droga, concentración y eficacia, variando únicamente su empaque y precio.
Riesgos para la salud e interacciones con la medicación crónica
En otro tramo del reportaje, Barrios cruzó la automedicación fomentada por las publicidades televisivas y la venta fuera de las farmacias, remarcando que un medicamento «no es un caramelo, una remera ni una pelota».
«Los medicamentos no son golosinas, no deberían venderse en los kioscos», enfatizó haciendo eco de las campañas del Colegio de Farmacéuticos de Santa Fe.
Entre las principales advertencias médicas vertidas en la entrevista destacan:
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Inhibidores de la bomba de protones (Omeprazol/Pantoprazol): Advirtió contra su consumo diario indiscriminado sin seguimiento, ya que alteran la acidez natural del estómago necesaria para degradar alimentos y absorber nutrientes.
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Riesgos en personas polimedicadas: Quienes padecen hipertensión, diabetes o afecciones tiroideas corren el riesgo de sufrir interacciones graves. Por ejemplo, precisó que ciertos antigripales con descongestivos (como la fenilefrina) están contraindicados en hipertensos por desencadenar palpitaciones o subidas de presión.
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Falta de asesoramiento fuera de la farmacia: Remarcó que los kiosqueros u otros comercios no poseen los conocimientos necesarios para indicar intervalos de dosis ni alertar sobre efectos contraproducentes.
El rol indispensable del farmacéutico y la crisis con las obras sociales
Para concluir, Gisela Barrios defendió el rol del farmacéutico como el profesional de la salud más cercano a la población, capacitado para realizar un seguimiento farmacoterapéutico integral. Además, celebró la llegada de la receta digital porque evita errores de dispensación causados por la caligrafía médica ilegible.
Por último, describió la complicada situación económica que atraviesan los establecimientos farmacéuticos debido a las obras sociales y entidades como PAMI, que registran atrasos de entre 60 y 90 días en los pagos, liquidando a valores históricos no actualizados por inflación, mientras que las farmacias deben afrontar sus compromisos semanales o quincenales con las droguerías.




