Esta semana fue una semana llena de cruces por el andar de la gestión municipal. El concejal electo Juan Manuel Mansilla denunció la semana pasada el destrato sobre su persona, y aprovechó la oportunidad para no dejar pasar la rotura de la pala frontal adquirida para trabajos en el basural
Mansilla tambien sabia que lo que dijo tendría una respuesta. Fue el jefe de secretarios Guillermo Cravero quien se encargó de arrimarle munición gruesa, ratificando que entre ambos las cosas siempre llevan a enfrentamientos mediáticos fuertes.
Cravero le respondió sobre la actualidad de la herramienta denunciada como destruida, y también sobre como se manejan los recursos públicos desde la gestión de Alejandra Dupouy.
Tal vez ese choque entre ambos, fue solo un mero enfrentamiento clásico. Pero para Cravero lo más importante fue defender el rol que ejerce la propia Intendente sobre todos sus colaboradores. Y acá, es válido resumir algo que citamos hace algunas editoriales atrás.
Tras la performance electoral intermedia, desde este espacio habíamos advertido que la Intendente tal vez llegase a la encrucijada de tener que «resetear» la gestión para encarar con más espacio el año 2027.
Cravero, no desestimando aquella mirada, expresó claramente que es la propia Intendente la que «tiene la lapicera» para decidir quienes se quedan y quienes se van.
Hay que recordar que el gobierno de Alejandra Dupouy se conformó en un primer momento por amplia alianza de fuerzas politicas locales que expresaron algo similar a la fuerza provincial Unidos.
Pero eso fue allá, por mediados del 2019, año electoral que la dejó a la Intendente Dupouy al frente del gobierno terminando con 16 años de un peronismo desgastado encabezado por Busquets. Aquel frente estaba integrado por socialistas, demócratas progresistas, proistas, y radicales.
Pero el tiempo pasa, y todo se va decantando. De aquellos inicios, y ya en 2023, la coalición fue dejando atrás algunos partidos. Ya no estaban el socialismo, ni tampoco el PRO. Y en estas últimas semanas hizo ruido que Daniel Barreto, que también formaba parte del gobierno, haya dejado el mismo, y con el, se haya ido también el único referente del PDP.
Dupouy quedó solo custodiada por la UCR mas afin, y alejada de otros radicales ortodoxos, que se fueron distanciando poco a poco, a medida que iba avanzando el gobierno.
Un puente nuevo que se abre con ese sector tal vez haya empezado a notarse con la vuelta de Fernando Maletti a la presidencia del partido ceresino. Todavia habrá que confirmarlo.
Pero no todo se cocina desde lo político, también en esto empieza a hacer impacto lo económico. Las cosas cambiaron mucho desde que Milei se hizo cargo de la gestión nacional. No hay una sola obra de la nación en Ceres. Lo único que se pudo avizorar desde el gobierno central fue el tren sanitario. Pero después no hay nada.
Pero no solo faltan obras, faltan dineros que antes llegaban como fondos coparticipables. A esto se suman las condiciones dificiles en el pago de tributos locales como TGI; caminos rurales, y el popular DREI. Esta situación, que podia ser esperable, solo permite que haya que ajustar al máximo los costos del gobierno local. Aqui hay una explicación del posible achique del gabinete, una de las posiciones que mas versiones se escucharon en la calle.
Cravero fue consultado sobre si el mismo era uno de los que se iba. No lo negó, pero tampoco lo confirmó. Solo dejo abierta la puerta a que si la Intendente decide resetear el gabinete el es uno de los que podría quedarse al margen.
Dupouy, mientras tanto, aprovecha las decisiones del gobierno provincial. Es un aire fresco que se siga avanzando con el pavimento hacia las escuelas, y que haya habido cambios en la jefatura policial, o que también se instale el tan esperado fiscal adjunto. Estas fueron gestiones de la Intendente que le permiten estar activos dentro de la gestión.
Los rumores que crecieron en las últimas semanas marcaban los cambios en la policia, pero esos mismos rumores, hablan de posibles cambios en materia de salud. Por el momento solo son rumores, todos derivados de aquella reunión que llevó adelante la Intendente con la ministra Ciancio.
No caben dudas que el gobierno trasunta momentos de definiciones. Lo económico apremia, y todavía el año electoral no ha terminado. Eso incomoda, porque abre puertas para trasladar cosas locales, a lo nacional. Arman comparaciones odiosas, pero que sirven para sectores que buscan hacer mella en la gestión local. Nada nuevo para quienes buscan sacar réditos de comparaciones absurdas.
MARTIN FARIAS




