La columna de Dario: La Politica santafesina se debate entre «ser» y el «deber ser»

Los políticos adoptaron hace tiempo una actitud “elusivamente hipócrita”, intentando convencer a la sociedad que no están haciendo política, cuando esa es su razón de ser. Frases como “no es lo que quiere la gente”, sólo conducen a molestar aún más al público, que sabe perfectamente que están “haciendo política”, no pocas veces de manera asincrónica con sus realidades. Los “prohombres” de la política también “hicieron política”, la cuestión es saber para qué y en beneficio de quienes. Bastará que el político esté convencido que está trabajando para “el bien común”. Jamás se podrá conformar a todos. Siempre estarán sometidos al postergado juicio de la historia.

La reforma de la Constitución une y desune.

El problema para “la gente” no es reformar la Constitución provincial, sino que “los políticos” traten de cumplirla; aunque nadie sepa que dice, intuyen que debe ser sabia.
Hoy anidan en Mesa de Entradas de Diputados casi una decena de proyectos de reforma constitucional; algunos creen que para setiembre habría una síntesis con despacho de la Comisión de Constitucionales para que al menos uno – o dos – caigan en el recinto.
Si alguien explicó puntillosamente por y para qué era necesaria una reforma de la Constitución fue Miguel Lifschitz, y no pudo llevarla a cabo simplemente porque el peronismo senatorial, que antes como ahora ostenta la mayoría, estaba convencido de que era para obtener su reelección.
Al demonio todas las virtudes proclamadas, charlas, ateneos y seducciones a comunas e intendencias peronistas, académicos, instituciones y organizaciones de todo tipo y color. Con la crueldad pragmática que suele caracterizar “a los políticos”, Armando Traferri supo definirnos de manera cortante: “todo bien, pero los que levantamos la mano somos nosotros”.

El radicalismo cree que “no es el momento” para reformar la Constitución.

La Mesa de Acción política de la UCR, donde están representados todos los sectores, concluyó el viernes que “el radicalismo es reformista, pero no es el momento para tratar la reforma (de la Constitución); hay otras urgencias que tenemos que trabajar para responder a los requerimientos de la gente, como seguridad, inflación, falta de gas oil, etc”, graficó el presidente del Partido Felipe Michlig.
El diputado radical Alejandro Boscarol ingresó la semana pasada su propia iniciativa reformista, con la novedad de no otorgarle reelección al Gobernador (y Vice) y solo una para el resto de los cargos electivos en toda la Provincia.
¿Qué haría el radicalismo si la suma de todos los proyectos ingresa en la Cámara de Diputados para ser tratada?. Confían en que juntarán las 17 voluntades (hablan incluso de 23, 24) para impedir los dos tercios; y que los 13 diputados radicales se unirán en esa justa.
Naturalmente se abriría una grieta importante con un sector del socialismo que, junto con el peronismo y otros sectores, buscan sancionar la Ley de Necesidad.
Mejor esperemos a la primavera. Como diría Don Alvaro: aùn hay que pasar el invierno, que ni siquiera arrancó.

Radicales en acción.

“El próximo Gobernador será radical”; en eso sí coinciden los sectores – hoy en pugna – “galdeanista- barlettista” y el “pullarismo”. Y aunque separados, por ahora, mostrándose los pertrechos con los que cuenta cada uno, en definitiva le están diciendo a sus socios internos (del probablemente futuro frente de frentes): “cuando metamos el barquito en la botella, esto somos nosotros”.
Maximiliano Pullaro armó en esta capital otra secuencia de su Ronda de Encuentros Agenda Abierta para ir escribiendo su plataforma electoral. Y la dupla Javkin- Barletta (ahora sumado Dionisio Scarpín) reeditaron el Foro para la Reconstrucción en Reconquista.
Advertidos de las jugadas radicales, cuatro diputados también de Juntos por el Cambio, decidieron que era hora de intentar mostrarse, y utilizando como excusa oportuna la media sanción de la Ley de Boleta Unica de Papel, firmaron un documento de apoyo, que sirvió de set para la foto: fueron ellos Walter Ghione (UNO), Ximena Sola (PRO), Sebastián Julierac (Coalición Cívica) y la flamante incorporación al curso: Betina Florito, ahora referente en Santa Fe de Miguel Angel Pichetto, cuyo dirigente santafesino Cristian Hoffmann en ese mismo momento compartía en Buenos Aires la Mesa Nacional del Peronismo Republicano Federal.

El peronismo – con el argumento de la reforma constitucional- abrió el juego.

Con el encomiable argumento de la reforma de la Constitución, Ricardo Olivera logró juntar a todos los sectores partidarios en una gran cumbre de la que participaron el rossismo, el bielsismo, La Cámpora, el perottismo, los aliados Cesira Arcando de FE y Oscar “Cachi” Martínez del Peronismo Renovador-100% Santafesino, junto con gremios, jóvenes, las departamentales, y la estelar presencia del ex Gobernador Victor Reviglio.
Ante de la choripaneada de rigor, coincidieron en ser “reformistas” (igual que los radicales), pero en este caso y ante la inferioridad numérica (“somos ocho los Orozco”, chanceó Olivera) apelarán al consenso con las otras fuerzas políticas: ó sea, militar a favor de los dos tercios que intentará negarles el radicalismo.
Mientras tanto, encauzarán las voluntades para trabajar autonomía y voto joven, recorriendo los Departamentos, afirmó Roberto Mirabella, para hablar con la gente “y consolidar un modelo de gestión”, reafirmó.
El clima fue propicio para albergar esperanzas de llegar al cierre de listas, allá por febrero, con un peronismo cobijado bajo el mismo paraguas. Omar Perotti antes de contraer nuevamente Covid, dio un prometedor primer paso convocando a Leandro Busatto a su despacho para conversar durante dos atractivas horas. “Kiko” salió prudentemente entusiasmado.

Falta gas oil: ¿Y el corte con biodiesel?

El Ministro de la Producciòn Daniel Costamagna es optimista en que la Nación finalmente habilitará el corte de gas oil con biodiesel, actualmente rebajado al 5% (Santa Fe pidió elevarlo al 15%) bajo la premisa de que “Argentina consume por año unas 14 millones de toneladas de gas oil, para lo cual tiene que importar unas dos millones de toneladas”, explica Costamagna, para agregar que “si el corte de biodiesel en gas oil se elevase del actual 5% al 15%, se incrementaría el flujo de gas oil en un 10%, o sea un millón y medio de toneladas más, casi lo que se está importando a un costo enorme de erogación de divisas”.
“Hoy no existe plan B, salvo importar con el costo de erogación de divisas que ello implica” argumenta Costamagna, para agregar que “si aumentase el corte de biodiesel se resolvería el problema de inmediato por la capacidad ociosa de las plantas, 18 de las cuales existen en la Provincia de Santa Fe,que produce el 80% del biodiesel nacional”.

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