Cómo se diferencia una urgencia de una consulta programada y por qué elegir el consultorio mejora la atención de todos.
En los últimos tiempos, especialmente en redes sociales, surgieron dudas y comentarios sobre cómo funciona la atención en el Hospital de Ceres. Muchas de esas inquietudes son genuinas y entendibles: cuando uno o alguien de la familia no se siente bien, lo primero que busca es atención rápida y respuestas claras. Por eso es importante explicar, de manera simple y cercana, cómo se organiza el hospital y por qué elegir bien dónde consultar puede mejorar la atención para toda la comunidad.
Uno de los temas que genera más confusión es el rol de la guardia. La guardia está pensada para urgencias y emergencias: situaciones que no pueden esperar, que requieren intervención inmediata o que representan algún riesgo para la salud. Allí los equipos priorizan según la gravedad, no por orden de llegada. Esto hace que un dolor leve pueda esperar más tiempo, mientras una crisis hipertensiva, un accidente o un cuadro respiratorio agudo deben resolverse inmediatamente.
Y acá aparece un dato importante: 8 de cada 10 personas que hoy llegan a la guardia del Hospital de Ceres no tienen un problema urgente, sino consultas que deberían resolverse en consultorio. Esto no solo genera demoras innecesarias, sino que también sobrecarga a un equipo que trabaja sin descanso para atender lo verdaderamente urgente. Aun así, médicos, enfermeros y enfermeras de guardia ponen lo mejor de sí día y noche, sosteniendo un servicio que nunca se apaga. Su trabajo es incansable y merece ser reconocido, porque gracias a ellos nosotros, la comunidad, tenemos un lugar seguro al que acudir ante cualquier emergencia.
Es necesario entender que el médico de guardia no está para reemplazar un seguimiento clínico ni para resolver consultas crónicas. Su rol es evaluar la gravedad, estabilizar, intervenir rápidamente y garantizar que cada paciente reciba la atención adecuada según su urgencia. Y cuando la guardia se llena de consultas que no son urgentes, quienes realmente necesitan atención inmediata pueden sufrir demoras que ponen en riesgo su salud.
Muy distinto es el espacio de los consultorios. Los consultorios permiten una atención más tranquila, completa y personalizada. Allí se pueden revisar estudios, ajustar tratamientos, hacer controles de rutina y, sobre todo, dar seguimiento a la evolución del paciente, algo que la guardia no puede garantizar por su dinámica de trabajo. Atenderse por consultorio con un turno programado no solo mejora la calidad de la atención, sino que también evita que problemas pequeños se vuelvan grandes.
Elegir el consultorio es elegir cuidado: cuidado para uno mismo, cuidado para los demás pacientes, y cuidado para los profesionales que sostienen la atención todos los días.
El hospital, además, no es solo guardia y consultorios. Para que cada atención sea posible existe un enorme entramado de áreas que trabajan en silencio: internación, laboratorio, imágenes, farmacia, enfermería, salud mental, trabajo social, administración, mantenimiento, informática, choferes, cocina, servicios
generales, quirófanos y vacunación, entre muchas otras. Cada uno de estos equipos hace su aporte para que el hospital funcione las 24 horas, en un contexto donde la demanda sigue creciendo y los desafíos son cada vez mayores. En este marco, es comprensible que surjan inquietudes en la comunidad. Las
críticas, cuando son constructivas, ayudan a mejorar. Pero también es importante valorar el esfuerzo de quienes sostienen la salud pública todos los días, en guardias nocturnas, en consultorios colmados, en internación y en cada sector del hospital. La salud pública es un derecho y su defensa implica reconocer el trabajo humano detrás de cada atención.
El Ministerio de Salud de la provincia impulsa una agenda de modernización, ordenamiento y mejoras en el sistema público, más insumos, equipamiento,ambulancias, obras de infraestructura y capacitación continua del personal.
Nuestro hospital se alinea a esa propuesta trabajando para fortalecer los consultorios, optimizar la guardia y acompañar a cada equipo del hospital en su tarea diaria. Ceres necesita un hospital cercano, ordenado y fuerte. Y elegir el consultorio cuando la situación no es urgente es una de las mejores formas de cuidar ese sistema que nos cuida a todos. Porque cuando usamos la guardia para lo urgente y los consultorios para lo programado, cada vecino recibe una atención más segura y el equipo de salud puede trabajar de la manera que mejor sabe hacerlo: con PROFESIONALISMO, COMPROMISO Y HUMANIDAD.
Cuidar la salud de nuestra comunidad es un compromiso que asumimos todos los días, con responsabilidad y transparencia. Y ese compromiso se fortalece con cada vecino que usa de manera adecuada los servicios del Hospital, con cada trabajador que pone el cuerpo y con cada política pública que suma
recursos y orden.
“Cuidar es nuestro trabajo y también nuestra vocación. Seguimos fortaleciendo el hospital público que Ceres necesita
Por Guillermo Cravero – Administrador General Hospital de Ceres | Opinión





