Así lo confirmó el supervisor regional de Educación Física, Guillermo Morbidoni, en los estudios de La MAX Stream Radio. Lanzaron un operativo especial con dispensarios y el hospital local para revertir la situación, pero preocupa el ausentismo a los turnos otorgados.
En una entrevista exclusiva con La MAX Stream Radio 95.5, el supervisor regional de Educación Física, Guillermo Morbidoni, encendió las alarmas sobre una problemática que afecta de manera directa el normal desarrollo de las actividades deportivas escolares en la ciudad: la masiva falta de certificados médicos en los niveles iniciales y primarios.
Según detalló el funcionario, los primeros relevamientos del ciclo lectivo arrojaron una cifra preocupante. «Nos asustamos porque estábamos alrededor del 70% de chicos sin tener esta documentación al día», reveló Morbidoni. Si bien el porcentaje comenzó a reducirse levemente tras la emisión de notas e intimaciones por parte de las escuelas, los niveles de incumplimiento siguen siendo considerablemente altos.
Esta irregularidad ya tiene consecuencias prácticas inmediatas. El supervisor confirmó que un torneo de atletismo que estaba pautado para fines de abril tuvo que ser pospuesto a la espera de que los alumnos regularicen su situación. Por el momento, en los establecimientos solo se permite realizar actividad física escolar de «baja intensidad» para resguardar la seguridad de los menores.
Un dispositivo de salud en marcha, pero con trabas
Para dar respuesta a las familias que no logran acceder a una consulta médica privada —muchas de ellas afectadas por el corte de obras sociales en la localidad—, el Centro de Educación Física (CEF) 740, bajo la dirección de Mariana Pesina y Mario Chalba, articuló un plan de contingencia junto a Camila Richi (área de salud municipal), los dispensarios barriales y el Hospital de Ceres, conducido por Robina Galeano y Guillermo Cravero.
El mecanismo consiste en que las propias escuelas asignan los turnos médicos para los efectores públicos según la cercanía geográfica de cada institución. Sin embargo, el principal escollo actual radica en la irresponsabilidad de los adultos responsables.
«Vemos que queman turnos al pepe y se nos genera un problema», recriminó con dureza el supervisor. Desde los centros de salud locales manifestaron su malestar debido a que se reprograman agendas y se deja de atender a la población general para priorizar a los escolares, pero luego los padres o abuelos no llevan a los niños a la cita.
Morbidoni insistió en que el certificado es un requisito obligatorio y preventivo de vital importancia, y recordó que los controles de salud no solo habilitan al niño para el deporte, sino que «a raíz de estos certificados se han detectado muchas dolencias ocultas» que los chicos padecían sin que sus familias lo supieran. Asimismo, aclaró que aquellos alumnos que ya tengan el certificado médico emitido por sus clubes o asociaciones deportivas pueden presentarlo en la escuela, ya que posee total validez.
Las obras del CEF avanzan a paso firme de cara al verano
En otro tramo de la entrevista, Morbidoni trajo tranquilidad respecto a la infraestructura del gimnasio del CEF 740, destacando la enorme tarea de mantenimiento que realiza la comisión cooperadora para mantener el edificio en óptimas condiciones, permitiendo que las clases no se suspendan a pesar del mal clima.
Finalmente, brindó un panorama optimista sobre la esperada obra de la pileta. Explicó que si bien actualmente el proyecto atraviesa una etapa de rigurosas revisiones técnicas —procedimiento habitual y necesario en este tipo de estructuras—, la empresa constructora viene trabajando a un ritmo intenso, operando incluso sábados y domingos en jornadas de diez horas. «La idea es que la pileta esté lista para el verano», concluyó, anticipando un importante beneficio comunitario y deportivo para todos los jóvenes de la región.




