En un contexto donde cada avance cuesta el doble, el Centro de Educación Física N° 40 vuelve a demostrar que cuando hay compromiso, organización y sentido de pertenencia, los objetivos se cumplen. Con fondos propios de la Cooperadora y aportes del FAE, la institución logró concretar una serie de obras que fortalecen su infraestructura y mejoran las condiciones para quienes lo utilizan a diario.
Los trabajos realizados reflejan no solo una inversión material, sino también una decisión colectiva de seguir apostando al crecimiento del espacio. Entre las mejoras se destacan el arreglo de las cámaras de seguridad, el cierre final del tejido perimetral y la pintura completa —con su correspondiente mano de obra— de las canchas del salón principal. A esto se suman el arreglo y la colocación de cielorraso y cenefas, además de la compra y reparación de extractores eólicos.

Detrás de cada una de estas obras hay horas de trabajo silencioso, gestión y compromiso. La Cooperadora vuelve a ocupar un rol central, acompañada por el esfuerzo constante de los profesores y el respaldo incondicional de la comunidad.
Porque en Ceres, cada avance institucional tiene un sello distintivo: el de la participación colectiva. Las ventas a beneficio, la colaboración permanente y el acompañamiento de los vecinos son el motor que permite que estos proyectos no queden en intenciones.

El crecimiento del CEF N° 40 es el resultado de una comunidad que entiende que invertir en el deporte es invertir en educación, en inclusión y en futuro.
Gracias, Ceres, por estar siempre.




