Editorial: Dificil remontar en un terreno totalmente dividido y con argumentos del pasado

Share on whatsapp
Share on facebook
Share on twitter
Share on telegram

La campaña política está centrada en los candidatos nacionales, no es novedad. Asi iba a ser y lo está siendo. Para el Justicialismo esa grieta construida directamente desde el poder central incomoda a todos, incluso hasta en una comuna de pocos electores. La división hace, que los argumentos de un lado y del otro se parezcan más a una «sátira» que a una propuesta política real en tiempos de ventarrones

Los candidatos ya tienen en su mano los números reales de las encuestas que pagaron para saber donde están parados. Pero las reales, no las que se publican en los medios de comunicación. Las que muestran los medios son, como diría el refrán, «para la gilada».

Sin remontarnos a lo que sucede en el ámbito provincial, donde cada niñito ya juega con su cuadernito en las dos fuerzas mayoritarias para las PASO; en Ceres también las divisiones en las filas de la oposición empiezan a ser «elocuentes». 

Eso tiene que ver con los rencores, y las heridas que dejó la derrota electoral del año 2019. Donde ya no había argumentos sólidos para continuar en el poder, y mucho menos se denotan ahora, cuando la realidad pasa por arriba las estrategias que se pretenden implementar.

En el oficialismo están convencidos de lo que se busca apuntalar, y eso enfurece a quienes arman la estrategia de la campaña de la oposición. El reflote de la auditoría, fue una señal que puso muy «nervioso» al Justicialismo. Se intentó minimizar, con escasos argumentos, el impacto de la misma. El peronismo le quiere quitar rigor, y desacredita a quienes buscan blanquear lo que fueron años de gestión de personas que manejaron recursos públicos. No debería ponerse nervioso nadie, cuando se intenta que toda una sociedad, quiera conocer realmente como se manejaron los dineros de todos.  Ese argumento está echado a tierra, ya no funciona, buscar desacreditar al Gobierno de la Ciudad, solo porque tiene una auditoria en la Justicia e insiste en querer que la Justicia se expida por la misma, es un error grosero en la oposición. No es por ahí.

El verdadero problema surge a partir de las divisiones internas que aun no ha solucionado el Peronismo. Incluso uno de los operadores y asesores de campaña en una de las líneas dijo, «la pelea no debe ser entre nosotros, el objetivo es ganarle al gobierno».  Ese objetivo, hoy, parece cada vez más dificil. No solo porque las encuestas ubican a los precandidatos del Justicialismo detrás de los precandidatos del oficialismo, sino porque no hay «argumentos» sólidos por donde penetrar al gobierno de la ciudad.

Algunos opositores ya se metieron en el «laboratorio» para encontrar fórmulas mágicas y buscar ideas nuevas que preocupen en la campaña al oficialismo. En la oposición ya tienen decidido que Dupouy queda fuera de las argumentaciones o ataques, la imagen alta de la Intendente, originaría un desgaste aun mayor, y hasta se corre el riesgo de licuar al votante que se pretende conquistar. En medio de la tormenta, el Peronismo tambien sabe, que los candidatos a Concejales del Gobierno- Dutto y Meshler- no son agresivos en sus discursos, no atacan, y que eso da cierta tranquilidad. Los cañones se apuntarán desde el Gabinete, y de Michlig, que no se cansa de reiterar la catastrofe que tuvo que ordenar Dupouy cuando asumió en 2019. Lo del Senador, ya hace rato que en el peronismo saben que es dificil de contrarrestar. El peso  de las declaraciones del legislador hieren. Por eso, y buscando limpiar el panorama, los radares de la oposición están puestos en atacar al gobierno con su paso por los barrios. 

En estos últimos días, los precandidatos del peronismo, han querido sacarle crédito al trabajo del Gobierno de la Ciudad en los barrios. Incluso, los punteros que todavia rinden algún tipo de apoyo a sus viejos benefactores, andan dando vueltas por las calles buscando que los discolos recuerden «hechos del pasado» cuando el peronismo hacia y deshacia a placer.

En esta estrategia, empezaron a enfocar parte del discurso, a ritmo de «cassete» de la oposición. Mientras tanto en el Gobierno de la ciudad, se alistan obras y anuncios para cada una de las vecinales, muchas de ellas olvidadas por años, por muchos años, cosa que también deberá atender la oposición, si es que pretende con el librito del pasado sacar los votos «peronistas», esos votos que siempre salió a rasguñar en las calles de tierra, las mismas que hartas de promesas, siguen siendo de tierra. 

 

MARTIN FARIAS

 

 

Más Noticias