Editorial: Con los nombres puestos en las listas, se define lo difícil, «la estrategia electoral»

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El apurón de la última semana, hasta que el gobernador se plegó al corrimiento para las elecciones de este 2021, hizo que haya definiciones de nombres en cada lista partidaria, que ingresará al juego electoral de este 2021 en la ciudad.

Las cabezas de lista ya estaban definidas hace tiempo, aunque ahora, con el nuevo tiempo de cierre podrían modificarse, y no en los dos primeros cargos, sino en el resto de las candidaturas. Bien vale aclarar que la expectativa siempre está en los dos primeros puestos de los dos partidos mayoritarios de la ciudad, no hay plafón para terceras fuerzas desde aquella irrupción del recordado Carlos Masento por el MAP.

Este año, tendrá el debut de la participación equilibrada de hombres y mujeres en los primeros puestos, para cumplir con la ley de paridad de género, cuestión que comenzará a aplicarse desde este mismo 2021. Eso ha contribuido a que los «armadores» locales, tengan que poner en puestos claves mujeres de peso en el ámbito social, educativo, e institucional para conseguir la seducción propia en el electorado.

Habrá dos listas dentro de la PASO pejotista. Una será la línea del ex Intendente Busquets que responde al Frente de Todos de Agustin Rossi y Leandro Busatto; la otra línea que responde al Gobernador Perotti, Hacemos Santa Fe, que tiene como principal espada a Luisina Giovaninni. El oficialismo, con Alejandra Dupouy como la principal referente local, acertadamente se presentará como Frente Progresista Civico y Social; y la incógnita que todos tenemos aun, y a sabiendas que hubo muchos cruces telefónicos en los últimos días; Juntos por el Cambio y el Partido Socialista, ¿van afuera o adentro de la PASO con el oficialismo?.

No es cuestión de cuantas listas, o cuantos precandidatos vayan a la contienda, está muy claro esto, sino que el principal eje es «cual será la estrategia electoral, y cual será el aval discursivo para encarar la campaña».

En eso deben empeñarse mucho los precandidatos, porque habrá que defender gestión, y criticar gestión con el recurso del pasado en la espalda. El Concejo en su totalidad, viene demostrando a lo largo de este 2021, que se pretende desde cada banca. La sociedad les ha puesto un mote de «desprestigio» a cada integrante del poder legislativo. No cree más en estos Concejales, sabe que el 10 de diciembre, no habrá que «volver» a cometer errores del pasado a la hora de emitir un voto. La gente tiene indignación y bronca. La pandemia ha dibujado un presente desolador en algunos sectores, y justamente serán esos ciudadanos quienes inclinen la balanza de las elecciones.

El oficialismo deberá buscar las «mayorías» para evitar trabas hacia el 2023, y avanzar en su proyecto de gobierno. Desde la oposición, en sus dos líneas, se buscará defenestrar el mandato de la Intendente, impulsar una dinamita para tumbar las aspiraciones del 2023, y buscar un nicho que los ponga con alguna expectativa de cara a la recuperación del gobierno local dentro de dos años. No parecen ser caminos de fácil tránsito en esta campaña. Pero ahi está la cuestión de la labor de los operadores políticos.

Entre oposición y oficialismo en nuestra ciudad hay distancias «insalvables». Son muy distintos, principalmente en la percepción de como ver la realidad, y de como administrar recursos. El actual rol opositor ha denotado claramente lo que le ha costado ser justamente eso, «oposición». Perdió un eje conductor y eso se paga caro en las urnas. Ya incluso quienes están trabajando en las estructuras de campaña de cada línea del peronismo afirman a los allegados que «habrá que apalear al gobierno local, pero entre nosotros poco y nada». Ese dicho, es mas viejo que la biblia de la política, si el PJ divide sus discursos y el ataque es entre ellos mismos, la suerte está echada. En las filas del oficialismo hay otra mirada sobre la campaña, puertas adentro afirman, «a las pruebas nos remitimos, como dejaron la ciudad, y como se la ve ahora».

Enfurece al peronismo que el Gobierno local saque del closet la administración anterior, los pone de mal humor. Principalmente a quienes militan actualmente el Concejo, que va a destiempo con algunas ordenanzas que le servirían incluso para impulsar un «bienestar» político antes de ir a la contienda. Es que aun no lo vieron, y se auto dinamitan el camino de una campaña medianamente aceptable.

El camino empieza a transitarse, primero con los nombres elegidos, después con la estrategia y los discursos de la campaña, «acá está el problema» y la contratación de dibujantes y maquilladores ya está abierta, es que habrá que dibujar mucho algunos discursos, por lo menos para que sean creíbles.

Martin Farias