Columna de Opinión: Machismo, mentiras y video: la cara de la oposición ceresina

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Por Narella Boscarol para Ceresciudad.com:– La sociedad evoluciona a pasos agigantados, lo que ayer estaba bien hoy ya no es políticamente correcto ni es aceptado públicamente. El espacio donde más claramente se observan estos cambios tiene que ver con los derechos de las mujeres, su empoderamiento y la ruptura de los estereotipos de género.

Fue largo el camino transcurrido para que hoy Ceres tenga su primera intendenta elegida democráticamente. Se puede decir que comenzó hace más de 100 años cuando las primeras referentes feministas iniciaron su lucha por el voto de las mujeres, hecho que se concretó en 1947. Sin embargo, ahí no terminó el proceso: fueron necesarias otras leyes las que les permitieron a las mujeres cortar las cadenas sociales patriarcales que las mantenían unidas a sus maridos por obligación, como la de la patria potestad compartida y la de divorcio.

Cada uno de estos momentos históricos fue formando la libertad de las mujeres, fue el camino que les permitió salir de la esfera privada, aquella que por división de roles estereotipados era el único espacio donde una mujer podía estar: cuidando a sus hijos, su casa y dependiendo absolutamente en todos los sentidos del hombre. Luego de mucho andar y de mucho luchar, la mujer irrumpe en la esfera pública, lugar que por “naturaleza” les correspondía a los hombres al ser ellos los únicos capaces de hacerse cargo de las cuestiones políticas y de la administración del Estado.

Es entendible que aún haya un sector de la sociedad que se resista a la participación de la mujer en la política, ya que se los sacó, democráticamente, de ese lugar del cual se creían inamovibles. En Ceres esto pasó hace relativamente poco, dos años apenas. Y parece que todavía no se pudo procesar el hecho de que haya sido una mujer la que ocupe la silla que parecía estar destinada a ser usada siempre por hombres.

El primer video de esta campaña política de medio término difundida por la oposición es un adelanto de lo sucia que se prevé ésta. No es mi rol como periodista defender tal o cual gobierno sino destacar el carácter machista, misógino y patriarcal que tiene ese video, desde el relato hasta las imágenes elegidas.

Analistas políticas destacadas sostienen que cuando las mujeres deciden hacer política enfrentan fuertes dificultades: primero, deben elegirse a sí mismas y superar los denominados “techos de cemento”, es decir, las ideas autoimpuestas que nos hacen dudar de nuestras propias capacidades; segundo, deben ser seleccionada por el partido para ser candidata y superar los denominados “techos de cristal” existentes dentro de las organizaciones; tercero, su campaña tiene que ser cubierta por los medios de comunicación pero no se debe tratar de una cobertura sexista ni estereotipada que siga perpetuando roles; cuarto, deben contar con recursos económicos para hacer campaña y superar así los “techos de billetes”; quinto, deben ser elegida por el electorado y superar los sesgos de género que puedan existir en la definición del voto y, finalmente, cuando ejercen el poder no ser invisibilizadas, cosificadas, acosadas y/o violentadas por hombres que consideran que el poder y el espacio público continúan siendo estrictamente masculinos y que les pertenecen.

En mayor o menor medida, la actual intendenta de Ceres superó estas dificultades. Sin embargo, ayer nos topamos en las redes sociales con la última: desde un video de campaña, se quiso invisibilizar su capacidad de gestión y se la estereotipó afirmando que lo único que puede hacer una mujer en el poder es plantar árboles, sembrar verduras y embellecer un espacio público con flores.

Lamentablemente, la oposición ceresina se olvidó de un detalle: Argentina, América Latina y el mundo en general es feminista y ambiental, dos cosas que encajan con el actual Gobierno de la ciudad.

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