El jefe de Policía del departamento Castellanos, el comisario Adrián Rodríguez, fue detenido este lunes en la ciudad de Rafaela en el marco de dos allanamientos realizados por personal de Asuntos Internos, a pedido de los fiscales de Santa Fe, María Laura Martí y Roberto Apullán.

La noticia fue confirmada este lunes por la tarde por el Ministerio Público de la Acusación, aunque por el momento no trascendieron detalles de los motivos que llevaron a los fiscales a detenerlo. Al respecto, se aguarda que, tras el traslado del jefe a la capital provincial, la Oficina de Gestión Judicial N° 1 fije fecha de audiencia imputativa, que podría ser el miércoles, tras lo cual los fiscales podrían hacer declaraciones públicas al respecto.

Además, confirmaron desde la oficina de prensa del MPA que se realizaron dos allanamientos, uno en Santo Tomé y otro en Rafaela, éste último con el resultado ya conocido de la detención del alto jefe policial, el lunes en horas del mediodía.

También se dijo que se lo investiga por el “delito de cohecho”, y que si bien surge de la investigación por las irregularidades en las horas Ospe, se trataría de hechos nuevos o diferentes a aquellos, siempre en su rol como jefe de la Unidad Regional Uno del departamento La Capital.

Breve reseña

Rodríguez alcanzó la jefatura de la URI los primeros días de enero de 2015, en medio de una conflictiva situación para el Gobierno provincial, cuando el entonces designado, comisario Juan Pablo Garro -cuestionado por la exhibición e sismología nazi en su despacho-, declinó el cargo a pocos días de asumir.

En ese entonces Rodríguez ya había sido apuntado como subjefe de la misma unidad, pero saltó un peldaño más de manera fortuita.

Casi 20 meses estuvo al frente de la fuerza para emigrar al departamento Castellanos a mediados de agosto de 2016, en un momento de reacomodamiento de piezas puertas adentro de la fuerza.

La llegada del comisario a la Perla del Oeste se dio en paralelo con el alejamiento del cargo del jefe de policía de provincia Luis Bruschi -tomó licencia-, que fue reemplazado por el actual director general José Luis Amaya, que con éste afronta un nuevo cimbronazo en la estructura piramidal.

En Rosario

En Rosario, el crimen de Franco Casco fue el detonante de una seguidilla de casos en los que numerosos funcionarios policiales terminaron tras las rejas.

La semana pasada la Justicia Federal procesó a 30 policías por la desaparición forzada y muerte del joven de 22 años, oriundo de Florencio Varela, que fue detenido en la seccional Nº 7 de Rosario en octubre de 2014 y 22 días después su cuerpo apareció flotando en el río Paraná. Producto del procesamiento, 15 de los 30 implicados sigan detenidos.

También la justicia provincial rosarina imputó a 18 policías, uno de los cuales permanece en prisión preventiva en carácter de autor por el doble homicidio de Alejandro Medina (32) y David Campos (28), cometidos el 23 de junio en la zona sur de dicha ciudad. El principal imputado era miembro del Comando Radioléctrico, Alejandro Rubén Bustos; los 17 restantes fueron imputados por encubrimiento.

En Santa Fe

En Santa Fe, tras un largo año de silencio, el Ministerio Público de la Acusación ordenó la detención del ex jefe de Policía de la provincia, el comisario retirado Rafael Grau, actualmente con prisión domiciliaria en el marco de un proceso penal por irregularidades en la contratación de servicio de taller. En ese contexto, la justicia mantiene detenido al contador y habilitado de la jefatura Ariel Hernán Villanueva; mientras que también obtuvieron la domiciliaria el exjefe del Departamento de Logística (D-4), José Mario Leiva y un empresario que prestaba servicios de taller -Facundo J. Testi- que declaró bajo la figura del arrepentido.

En medio de ello, el 11 de septiembre trascendió extraoficialmente que los mismos fiscales Apullán y Martí se encontraban al frente de una ardua investigación por la administración irregular de las Horas Ospe (orden de servicio de policía extraordinaria), en la que debían prestar declaración más de un centenar de policías.

En ese contexto, fuentes del MPA afirmaron que la detención de Rodríguez se nutre de dicha investigación, pero podría tratarse de nuevos delitos.

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